lunes 17/5/21

Momentos gráficos de Jesús Núñez

Bajo el epígrafe de “Momentos gráficos de variadas tendencias creativas”, la Fundación CIEC de Betanzos recoge una amplia selección de grabados de Jesús Núñez (Betanzos, 1927), que van desde sus inicios como grabador, en 1952 hasta la actualidad. Nada menos que siete décadas de fecunda dedicación e investigación apasionada en todas las técnicas del arte gráfico (algunas de su invención) que hacen de este creador una de las figuras más señeras de esta rama artística. Pero además es pintor, estampador textil diseñador de joyas y tapices, escultor..., incluso inventor, pues en 1954, estando en León, diseña y fabrica su primer tórculo; es, en suma, un artista total, un verdadero homo habilis, en el cual las fronteras entre arte y artesanía (como pretendía la Bauhaus) desaparecen. Necesario es destacar su generosísima labor de mecenazgo, por la creación y legado a Betanzos del Centro Internacional de la Estampa Contemporánea, con sede en la que fue su casa natal: el emblemático edificio modernista diseñado por González Villar, en el que hoy, amén de atraer a artistas de todo el mundo, contiene uno de los más importantes museos de grabado. Ahora, J. Núñez, con su natural sencillez y su absoluta falta de auto-importancia, ha desplegado sus grabados sobre mesas y paredes (a modo de “rastrillo”, según dice) para acercarlos a la gente. Y el éxito es extraordinario. Un diálogo vivo y móvil se establece entre sus primeras estampas de Berlín, que mostraban los desastres dejados por la guerra, y los más recientes, en los que prima lo arquitectural, pasando por todas las etapas de su fecundo quehacer, en las que se hizo dueño de un lenguaje abierto y de riquísimas connotaciones, donde la naturaleza dialoga con la geometría y las visiones cósmicas se encuentran con las fuerzas pánicas y telúricas, donde los ritmos ortogonales (que le vienen quizá de su primera formación de arquitecto  y que predominan en sus esculturas) se combinan con los más variados ritmos y configuraciones orgánicas, para dibujar un fantástico universo en continua metamorfosis y transformación. Mundos ensoñados, como las Atlántidas de su Suite del agua conviven con formas que recuerdan tejidos biológicos; con ciudades ensoñadas; con  islas flotantes con hechura de roca, de fósil, de meteorito...; con cielos abiertos al infinito y caligrafías que evocan las insculturas de los petroglifos. Entre las obras presentes está su serie de fotografías de 2010 “Betanzos inventado”, en la cual, rincones emblemáticos de la ciudad se funden con imágenes de sus esculturas. Todo este universo  suyo, que hemos denominado como semántica de lo inefable, encuentra su culmen en los grabados más recientes donde lo escultórico dialoga  con fondos de anaranjadas tierras  y celestes paisajes, en feliz  síntesis contrapuntística  y en su línea de que las apariencias inspiradas en la naturaleza dialoguen con  las creaciones del artífice humano.  Una vez más, este joven de 93 años sigue a sorprendernos y a maravillarnos .

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